"¡Se llevó la bicicleta!"
Pobre America's Cup. Sin saberlo, va a recibir unos cuantos turistas que se piensan que van a la mismísima Guadalajara de Mexico. Al menos eso creen unos cuantos energúmenos productores televisivos y cinematográficos que les da palo abrir un libro o la wikipedia a la hora de buscar de qué va exactamente Valencia. Eso sí, tienen dos cosas claras: está en España, y tiene mar. Pero de ahí no pasan o lo confunden todo con el país previamente mencionado. Todo viene a que habría que reaccionar ante un episodio de la serie "The Unit", concretamente, el quinto de la primera temporada. Uno de los personajes acaba en una Valencia un tanto estrambótica y particular, donde se sesea, se aspira el fonema "s", existe el neologismo "Hostel", la policía va en lujosos Mercedes-Benz (como si fuera una ciudad germánica), por el número de scooters se diría que uno anda por Roma y en los bares aparecen curiosos carteles promocionando... Sevilla. No hace falta señalar la gracia y el salero con que los actores latinoamericanos que interpretan una Guardia Civil que va en coches pintados de azul imponen la autoridad con máximo rigor, pero su presencia era un tanto preocupante. Sólo había algo auténticamente español en ese episodio, y era un señor apoltronado en un sillón bastante usado en un recinto de caravanas viendo relajadamente un partido de fútbol y tomándose una birra (sí señor). Desafortunadamente, en el primer instante en el que vuelve la cabeza hacia el personaje de la serie, se aprecia que lleva un gorro poco común entre los valencianos, y que tiene un clarísimo acento mexicano. Esto me recuerda a otra pobre representación de una Valencia en Fallas en la película "La Maldición de la Pantera Rosa", película británica, y valiente cuadro de uno de los eventos más importantes de España donde la gente se limitaba a disfrazarse de lo que le diera absolutamente la gana (literalmente, e irónicamente el vestido de sevillana era un tanto popular) y a canturrear una canción que seguía al pie de la letra las reglas de la canción del verano (con lo cual se adelantaban un poco en fechas), y que decía lo siguiente: ¡Viva Valencia, Viva Valencia! (bis, bis y todos los bises imaginables). El pobre protagonista andaba un poco perdido. Se comprende, ¿qué demonios era eso? Valencia, desde luego, no. Para que luego digan que es la ciudad más viva del mundo. La más viva, y la más (grotescamente) imitada.13/04/2007 19:26 Autor: coopey. Enlace permanente.