"Cinco hombres igual a un cerebro, es normal."

En medio del océano, existe un lugar que sólo se despierta por la noche. Una ciudad con rascacielos y un gran castillo, playas y focos de muchos colores. En ese lugar se suelen celebrar interesantes competiciones de motos de agua patrocinadas por Kawasaki y que no todos pueden experimentar. Fundado en 1996 por Nintendo, Twilight City proponía un desafío para los pilotos que superaban el primer torneo de nivel normal en el Wave Race para Nintendo 64. De hecho, era el último circuito del campeonato de nivel difícil, que si se superaba, se desbloqueaba para el resto de los modos del juego. Quizás sea el hecho de ser un circuito oculto, o el paisaje nocturno pero luminoso de la ciudad, Twilight City sigue en el mundo (en Youtube hay unos cuantos ejemplos) deslumbrando con luz propia. El circuito no es largo, sin embargo, las curvas y las boyas suponen retos duros que necesitan unas cuantas vueltas de experiencia para dominar al dedillo. Sobre todo, porque nada más empezar sorprende con un par de rampas (buenas para aprovechar a hacer acrobacias con la suficiente velocidad), que pueden hacer estrellar al más confiado de los pilotos que ha superado sin dificultad el anterior campeonato contra el muro que rodea el castillo. Si se desvía hacia la derecha, el rodeo es largo y las boyas no dejan de aparecer por las esquinas. Si se consigue dejar sin oxígeno por unos instantes al pobre piloto de la moto al pasar por debajo del muro, se ahorran las boyas, y en el Modo de Acrobacias suponen unos cuantos anillos fáciles, apareciendo por arte de magia en el otro lado de la curva y posiblemente con uno o dos puestos más arriba (que es bastante bueno ya que sólo hay 4 competidores). El resto del trazado discurre por arenales sedimentados en los bordes de las pancartas detrás de las cuales se agolpan los fans de las carreras de motos acuáticas, y las boyas se apiadan un poco de los contendientes menos en las curvas de más de sesenta grados. Ganar no es fácil pero tampoco difícil, con 3 vueltas en la espalda. Respecto al decorado, es curioso pero no existe ningun modo de entrar en la ciudad, y dado que hay público agarrado al lado de las vallas que dan cara a los edificios, es probable que estén atrapados de por vida en esa ciudad isleña tan peculiar. El castillo no tiene ventanas transparentes. Por otra parte, no le faltan focos que hagan un efecto arcoiris en la fachada, y un foso para que no se cuelen los invasores (no deberían preocuparse tanto por eso). Se pueden ver algunos rascacielos dispersos en las orillas de la parte más avanzada del circuito, cuyas luces están permanente encendidas, y si se fija en la relación de tamaño con las personas, parece estar construido para gnomos o liliputienses. No tienen antenas (luego leen mucho) y no tienen pararrayos (despejado toda la noche). La flora es típica tropical con palmeras entre los edificios (a lo mejor sacan los alimentos de ahí, por lo que la dieta no es muy extensa), y maleza en los montículos de los bordes del circuito. Para los afortunados que consigan una victoria, significa abrir el nivel experto donde tras esta isla nocturna comienza otro trazado más duro. Atención: parajes como este no se activan con trucos (que son 30 minutos como mucho para el nivel normal, por favor).

08/07/2007 17:36 Autor: coopey. Enlace permanente.

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