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"Vaya, no sabía que para comprar chapata aquí había que venir de etiqueta."
En 1994, una empresa medianamente moderna construye un circuito apartado y cerrado en algún lugar de norteamérica, rodeado de montes verdes y arces característicos, con una tribuna digna de Indianápolis, un centro logístico avanzado para la época, y un taller de reparaciones en un punto del circuito. Los avezados conductores transcurren por una serie de peraltadas curvas con pianos azules y blancos que reducen la fuerza centrífuga al girar, lo suficientemente suaves para no bajar de tercera y perder detalle del paisaje a su alrededor. Pese a todo, no es muy largo y no ofrece dificultades para los experimentados, si bien es un reto interesante para vehículos de tracción trasera y gran cilindrada sin ningún tipo de sistema de control de la estabilidad o la tracción, porque entonces la diversión está asegurada. La sensación de distancia de las montañas en la lejanía da una agradable sensación de libertad y amplitud, y según la posición del sol sería perfecto para un cuadro de un centro de convenciones. Los arces alegran la vista añadiendo colores variados y amenizando el marrón de los montes y el gris oscuro del asfalto. En 1997 este circuito fue cerrado, pero sigue en las memorias de un grupo de personas hoy nostálgicas de la época en la que aquella empresa diseñaba parajes ficticios de tal calibre. ¿Qué era Autumn Valley Speedway? Era uno de los 4 circuitos cerrados que Electronic Arts Canada nos proponía en un título que haría historia, el primer Need For Speed. Con el nombre, uno ya se hace idea de ciertos detalles. Los arces eran decoración temática del otoño (ya en esta estación sus hojas adquieren colores rojos y amarillos). Los peraltes son debidos a la inclinación de los montes sobre los que está construido el circuito, que convergen en la depresión del valle, no apreciada en el circuito. Uno podría construirse su propia máquina del tiempo, en sentido doble, con un Windows 95 ó 98, sin embargo, para los que no tienen la opción, pueden utilizar la réplica exacta del circuito en otros títulos de Need For Speed, el II y el III. En el primer título, eran más populares los trayectos de punto a punto que atravesaban conceptos más que geografía (ciudad, montaña y playa). Autumn Valley Speedway merece también una postal en el mural de los tiempos pioneros del Arcade de conducción. Aquellos maravillosos '90 ("That's '90s show")..."¿Queremos champán?"
El cielo está en Zürich, pero unos cuantos kilómetros más al Sur, se encuentra estos días el jardín del Edén. Ginebra no tiene que envidiar nada a Chicago, y una vez más demuestra los avances de la industia europea. En la lista de invitados, vemos a conocidos que lucen un traje nuevo: Ford C-Max, Renault Scénic Conquest, Jaguar S-Type, Cadillac CTS, BMW Serie 5 y Serie 1, el mítico Fiat Bravo, el Mercedes-Benz Clase G, el Porsche Cayenne, el Volkswagen Touareg o el smart Fortwo. Pero la alfombra roja es para creaciones de nueva índole inesperadas e inéditas. A destacar el nuevo Audi A5 (primero coupé, luego cabriolet, más las versiones S), que enseña los dientes a la Serie 3 Coupé [E92,E93] o al CLK [C209,R209]; el Rolls-Royce Phantom Drophead Coupé (llevaban 4 años esperándolo); los clones franceses del Outlander, 4007 y C-Crosser; el nuevo Fabia; una generación más del Twingo; y por último, una sorprendente noticia con ruedas y personalidad venida desde Italia: el Maserati GranTurismo. El hueco que dejó el Coupé tras pasarse al pit-stop de los circuitos con el Gransport (y también el Spyder), lo rellenará un Coupé 2+2 con estilo y herencia del antiguo Maserati A6 del 47. Cuore Italiano by Ferrari (V8 de 405CV), frontal a lo MC12 y branquias laterales y cambio automático de Quattroporte, generan una nuova specie para la gama del tridente, que la hace más selecta. Straordinaria macchina ci fà sognare, Forza Italia!"Yo soy la anchoa y me como la aceituna entera."
Si hay alguien que parece no haber tenido demasiados problemas en la cuesta de Enero (algunos, Enero-Febrero), ha sido Fiat. Tras presentar oficialmente un renacido Bravo, ahora vuelve a jugar a ser Dios (el de Italia, claro) y destapa otro cadáver de la industria italiana. Empieza por A y acaba por H. Al principio no parece que tenga mucho de italiano, pero si le damos unas pirivueltas a todas las letras del panel, Maira, dinos qué sale: Abarth. Exacto, la palabra mágica que hace que Fiat esté a la altura del equipo Renault Sport, por ejemplo. La primera máquina transformada que saldrá de la cadena será el Grande Punto Abarth. En principio con un motor 1.4 turboalimentado de 155 CV, y próximamente uno de 180 CV bastante prometedor. El Grande Punto Abarth se distingue por obviedades, a saber: pasos de rueda ensanchados, llantas específicas, frenos Brembo, deflector posterior, doble salida de escape alzada y bandas decorativas con el logotipo "Abarth", que por cierto ha aprovechado la ocasión para renovar la imagen. Por la misma regla de tres de la historia de Abarth con Fiat, participará también en competiciones de Rally con el Grande Punto Abarth S2000 de 270 CV, y este nuevo acabado se aplicará seguramente a otros modelos, uno de los cuales lo tiene cantado, el Bravo.