"¿Qué quieres, que pierdan el swing?"

Spotted. Debería darles vergüenza, rabia, frustración, pero no, ellos están felices. Y si están felices acabando como empezaron, ¿por qué lo cambiaron? Quién sabe. La cuestión es que una semana después del fin, varias historias y relaciones han sido recicladas, y todo vuelve a su estado inicial.

Primero, porque Chuck Bass lo vale. Él vive en su mundo de James Bond peculiar. Quién necesita la madurez y el compromiso cuando todavía es joven y puede seguir otro rato viviendo como a él le da la real gana. Irónicamente, había dado la impresión totalmente opuesta con su magnífico discurso de hijo y joven modélico en la boda de Lilly y su padre, que hechizó completamente a Blair Waldorf, y hasta ambos se creyeron que su romance iba a durar por fin más que una noche. Pero lo dicho, son jóvenes, luego ingenuos. ¿Chuck Bass romántico? Tuvo que ser el champán seguro. Porque ni Blair ha sucumbido al paso al mundo adulto, y se ha decantado por el libertinaje, aunque de manera glamurosa, como ella sabe. Y es que ha encontrado una pareja con gustos en común relacionados con la aviación. Parece que su verano en Italia no será junto al señor Bass...

Y segundo, porque el aparentemente chico bueno Dan Humphrey no es tan humilde y la bonita historia secreta de Serena le ha sentado como una patada en el bazo. Su solución ha sido cortar de raíz. Qué importan las ilusiones que se había hecho Serena. Se lo merece. Y el verano, pues tampoco lo va pasar solo. Ya que Vanessa parece que ha olvidado demasiado fácilmente su apuesta con el señor Archibald, mata dos pájaros de un tiro y quien fue su ex que incómodamente se presentaba durante sus encuentros con Serena, ahora se siente más a gusto que nunca en su compañía. Ella, por supuesto, no se queja de nada. Está donde quería estar. Para que luego digan de Blair...

Sin embargo, a unos pocos kilómetros de distancia, mientras Serena se despedía por teléfono del que creía ser el renovado Chuck, se ha topado con el remiendo perfecto para su reciente y honda herida que la aliviará seguro durante la época estival neoyorquina. Y es que Nathan ha tenido muchas cosas en la cabeza últimamente, lo cual le ha impedido continuar su idilio con Vanessa, pero al igual que la señorita Van der Woodsen que necesita desconectar por completo en las vacaciones, él hará lo propio relajándose con ella, cosa que no le disgusta demasiado a juzgar por la facilidad con la que ha reconstruido una antigua relación que les había atormentado a ambos durante un tiempo. Todo vuelve a su cauce, la cuestión es: si ya se desvió antes, ¿esta vez será la definitiva o volverá a romperse la armonía de Upper East Side? El verano lo dirá...

24/05/2008 17:49 Autor: coopey. Enlace permanente.

Comentarios » Ir a formulario

No hay comentarios

Añadir un comentario




No será mostrado.






Blog creado con Blogia. Derechos de autor con . Estadísticas. Suscribir RSS. Admin.
Blogia apoya: Fundación Josep Carreras; Emprendedor ven a Iniciador Aragón.