"Siempre se ha dicho que no hay arma más poderosa que un estropajo hinchado de agua en manos de un hombre libre"


Y esto es lo que pasa cuando ya está todo inventado. Que una tarde de esas que aburren hasta a los monitores de campamentos provoca que a alguien se le ocurra combinar cosas tradicionales pero ya muy vistas y el resultado sea directamente indescriptible. Menos mal que BMW ha sacado por fin las fotos del famoso PAS porque no ha habido cosa más difícil que tratar de imaginarse este modelo sin más referencia que los monigotes esos que dibujaron en un vídeo. Vale, a todos nos hacen gracia los monigotes, pero es que no enseñaban todo el coche (encima chupaban dibujo que no veas los caraduras). Ahora ya no hay que esforzarse porque ya se sabe cómo es el que ha denominado Serie 5 Gran Turismo (GT para los vagos). Rara vez han usado los de München estas dos letras juntas. Unas cuantas modificaciones de un M3 "normal" y las motos, básicamente. Este híbrido de tres cosas que ha nacido es evidente que no va a gustar a todos por igual, y es que el concepto en sí mismo ya es digno de polémica. Aunque exige un mínimo de respeto, por la espectacular imaginación que ha debido tener el que lo sacó de una idea que tuvo en una de esas tardes mencionadas, por el trabajo del equipo de diseño para tratar de materializarla de alguna manera y el equipo de marketing, que debe tener uno de sus mayores desafíos a la hora de promocionar el Serie 5 GT. Estrella de Ginebra, alienígena muniqués y obra de ingeniería destinada a causar la incertidumbre y mordida de uñas masivas (la incertidumbre y la mordida, no las uñas, pero vamos, para los que tengan uñas masivas que no se ofendan), este nuevo BMW probablemente tenga un trayecto algo más duro que el del X6 (que tampoco se libró de disputas ideológicas), pero como todo modelo, tendrá su rinconcito en la despampanante transformación de la industria automovilística causada por la actual coyuntura. ¿No se había mencionado? ¡Puedes elegir entre levantar el portón con la luna o sin ella! Así se pueden meter las cosas pequeñas sin que entre corriente de aire que haga estornudar a los ocupantes (¿han oído hablar de calefacción?). Es práctico, polémico y único en su especie. ¿Qué más se puede pedir?